La llegada de un sol

El 21 de junio es el día del solsticio de verano: se aviva la energía del planeta, todo se transforma. En nuestra familia este solsticio se llama Carolina. Hace cinco años, un 21 de junio, me llegó una sobrina nueva; ahora esa brisa de verano que irrumpió de manera casi inesperada toma poco a poco la fuerza de un huracán.

Dicen que toda familia necesita un niño que la ilusiones y eso es lo que ha logrado Carolina con su fuerza para atraernos sonrisas permanentes.

Sumergida en mi papel de tía por ella estoy al día en el mundo de las princesas y sus trenzas; por ella conozco los juguetes más divertidos; volví a las plastilinas y crayones, soy parte nuevamente del divertido mundo de los cumpleaños infantiles.

Al estilo de la fiesta del Inti Raymi que marca un antes y un después, esta niña superpoderosa es un baño de alegría. Momentos para agradecer y celebrar.

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