El teletrabajo, la tendencia del futuro

Para definir el concepto del teletrabajo empecé por experimentar su modalidad. Este post no lo escribí desde una oficina en un horario fijo como el que muchos estamos acostumbrados. Lo hice de manera remota con acceso a internet y utilizando las tecnologías de la información (TIC).
El uso de estas herramientas es clave para identificar al teletrabajo, conocido también como home office o trabajo remoto. De esa manera, las instituciones pueden identificar a los colaboradores que puedan realizar sus actividades fuera del ambiente laboral al 100% o de manera parcial. Es indispensable contar con herramientas tecnológicas como un smartphone con aplicaciones que nos ayuden a ser más productivos y a tener una comunicación fluida con nuestros colaboradores.

El Galaxy Note 8 aporta mucho al teletrabajo.

En Ecuador aunque es una modalidad relativamente nueva, ya hay empresas que lo implementan. Y desde 2016 existe una normativa legal para regular el teletrabajo en el país en el sector público y en el privado.
El dicho Acuerdo Ministerial se lo define como “una forma de prestación de servicios de carácter no presencial en jornadas ordinarias y especiales (…) a través de las que el trabajador/a realiza sus actividades fuera de las instalaciones del empleador”.
Algunas empresas públicas y privadas que ya han implementado esta modalidad en el país, son: Repsol, Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT), Banco Rumiñahui, Seguros Equinoccial S.A., DirecTV, Secretaría de Hidrocarburos, Cisco Systems, Banco Pichincha, Créditos Económicos.

Mayor productividad

Los beneficios del teletrabajo son varios, por ejemplo, la disminución de costos de producción para las empresas o el ahorro de movilización para los empleados. Asimismo, está la reducción del impacto al medio ambiente y algo muy importante: una mejor productividad para los empleadores.
En este punto, los especialistas en teletrabajo han sido claros: no todos pueden teletrabajar. Hay colaboradores que, por su personalidad, requieren socializar con el resto de compañeros o que necesitan de mayor concentración. Sin embargo, para las empresas el reto es definir los cargos y las personas que puedan hacerlo, pues al final los beneficios son más.

Gisela Raymond

Gisela Raymond

Periodista y profesora. Autora de 'Chelo, el perro del nido vacío' y 'Sin despeinarse', un libro de 14 cuentos que empezó a escribir durante su tratamiento contra el cáncer. Fue directora de contenido de la revista América Economía.

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