¿Todas las deudas son malas?

Las personas generalmente compran mas rápido cuando tienen tarjetas de crédito que cuando tienen que hacerlo en efectivo, pues suelen pensar que es un plástico y que se pagará sola. Como consecuencia al final de mes surgen expresiones como: “no me alcanza el dinero”,  “pago la tarjeta el próximo mes” o “la tarjeta es la culpable”.

Sin embargo, el crédito si es bueno siempre y cuando se pueda controlar. Existen deudas buenas como una casa, que es un activo fijo o una maestría que servirá para conseguir un mejor puesto de trabajo y así aumentar los ingresos. No obstante, están esas deudas malas, aquellas que están vinculadas a consumos personales o ‘gustitos’ que no estaban en el presupuesto. Si ese gasto no estaba contemplado en el presupuesto mensual, entonces es un exceso.

¿Qué pasa cuando no se usa bien una tarjeta de crédito?

Cuando usas mal una tarjeta y ni siquiera cubres el mínimo de lo que compraste en el mes, esta empieza a generar una deuda entre intereses: los moratorios o punitorios, que es una medida de indemnización que las partes acuerdan ante la demora del cumplimiento en efectivo; los compensatorios, aquella retribución que incluye además de la ganancia el valor del dinero como bien transable; y los sancionatorios, el que se impone como sanción con fundamento en la ley.

Además, existe la posibilidad de entrar en una central de riesgo y que el historial crediticio quede manchado. Si llegas a ese punto no podrás acceder a ningún tipo de nuevo crédito.

Para evitar pasar estos inconvenientes, antes de adquirir una tarjeta de crédito se deben considerar preguntas como: ¿cuáles son las tasas de interés? ¿para qué necesito un crédito? y ¿voy a poder cubrir la deuda al final del mes?

Gisela Raymond

Gisela Raymond

Periodista y profesora. Autora de 'Chelo, el perro del nido vacío' y 'Sin despeinarse', un libro de 14 cuentos que empezó a escribir durante su tratamiento contra el cáncer. Fue directora de contenido de la revista América Economía.

Read Previous

El dinero y el amor

Read Next

El rol de las emociones en las finanzas personales